Dos acontecimientos coloristas han coincidido en este inicio otoñal .No han llegado a la categoría de conjunción planetaria como aquel evento mundial que nuestra ministra en un exceso de celo, dedicó a la presidencia conjunta de Obama y ZP . No, pero han puesto unas pinceladas de calor popular en los informativos.
Ambos se han desarrollado en Andalucía, coincidido en las fechas. Por una parte la boda de Cayetana, Duquesa de Alba, en Sevilla, por otro, la convención nacional del PP en Málaga.
Así a primera vista tienen poco que ver, pero no crean, en las dos celebraciones hay una puesta en escena que se corresponde al personaje del que se trata y al momento en que se desarrolla.
Doña Cayetana necesita pocas presentaciones, conocida en el mundo y adorada en Sevilla, sabía que ningún lugar como el Palacio de Dueñas en la capital del Betis para celebrar su tercera boda. Después de convencer a su círculo más íntimo , que es lo que más le cuesta , el resto era pan comido porque cuando se trata de la duquesa el personal acostumbrado a sus originalidades no se iba a extrañar y acudiría en masa a su puerta a jalearla y llamarla guapa.
Tampoco necesita muchas presentaciones Mariano Rajoy, desde aquel Congreso o convención, que ya no recuerdo, donde fue designado por el entonces tótem del partido como el ungido. En la libretilla del entonces presidente se barajaba otro nombre más querido por las bases, pero vete tú a saber por qué el pequeño líder ( por estatura) se decidió por el gallego. El caso es que D. Mariano se convirtió en el adalid de los Populares aún sin ser el más popular pero debió de curtirlo bien esa experiencia para su hasta ahora carrera política anodina y plagada de derrotas, y al parecer le ha dotado de una extraordinaria resistencia a la adversidad como demuestra a diario su cara impasible.
Cayetana, conoce como nadie el protocolo, darle a cada evento la categoría que merece, mide los tiempos, la situación , sabe que su tercera boda aunque sea importante no da para la Catedral de Sevilla, la capilla de Palacio es suficiente, por ello para la ocasión se rodeó de pocos invitados, los íntimos, ya se sabe que en estas bodas otoñales los excesos han de ser los justos..Una madrina de poderío sevillano su amiga Carmen Tello, quién también en su día cambió escudos y nobleza por arte taurino y se asomó al papel couché del brazo de un torero de porte gitano declarándose incondicional de Cayetana. Sus amigos y diseñadores de cabecera Vittorio y Luchino, que saben adornarla como nadie, sus hijos, nueras, curiosamente casi todas ex, algún que otro torero de renombre y buena planta, uno de ellos su ex -yerno al que declara amar como a un hijo, y pocos más allegados , los justos, que no necesita ella más voceros, sabedora que del uno al otro confín nacional e internacional su enlace va a ser comentado y ampliado.
A su lado el nuevo duque consorte, su tercer marido, casi un joven a su lado. Quien le hubiera dicho a él que llegaría a ser considerado un novio joven a sus 61 años?..
Y también, porque no decirlo, en la calle ,el pueblo sevillano que la acompañó en este día para gritarle guapa y jalearla como a su reina.
Mariano también conoce el protocolo, distinto al del ducado de Alba que ya se sabe que entre las clases plebeyas las puestas en escena han de ser distintas a las de la nobleza, dado que aquellas son menos dadas a perdonar errores y deslices, pero por primera vez se sintió poderoso, con las posibilidades en ese triunfo que la historia le ha venido hurtando, a veces ayudada por sus propios compañeros del partido.
Sabedor de vientos favorables desplegó en Málaga, bien en La Alcazaba, en El Palacio de Ferias o en el de Congresos , toda la parafernalia de la que disponía para este evento, teniendo en cuenta que es en este campo andalusí donde se va a jugar el partido más duro, la contienda más importante, el final de la reconquista azul que ya se vive en España.
Probablemente a Mariano le hubiera gustado una madrina a lo C. Tello, poderosa y guapetona , pero ¿como no dejarse de nuevo apadrinar por ese ser pequeño y peleón que es D. José María?, que al igual que doña Carmen en su día también cambió los escudos institucionales por un desaforado amor por el papel couché, además de reorientar su vida hacía despachos financieros, clases en Princeton , partidos de pádel dotarse de un coach personal y unos abdominales férreos . Paralelo a este desarrollo muscular se dedicó a largar desde la Fundación FAES una estupidez tras otra, y a torpedear al entonces cuestionado líder constantemente hasta el punto de que el principal partido opositor, entonces en el gobierno solo tenía que dejar hablar al Sr. Aznar para que D. Mariano bajase mil puntos en las encuestas.
Pero todos sabemos que el amor es veleidoso y a veces equivoca su mirada para al final recapacitar y volver a los brazos del amado, eso sí , debió de pensar Mariano, que reaparezca si lo desea, pero que no hable mucho.
Tragado el sapo de dejarle un ratito la tribuna a Aznar, el protagonista del evento se rodeo del resto de la corte , esa que otrora casi le corta la yugular, pero que ahora se arracima en torno al carismático líder en los buenos tiempos de poder que se avecinan. D. Mariano como la duquesa también se rodeó de importantes andaluces, por allí andaba J. Arenas en calidad de anfitrión autonómico, de amigos y allegados en este caso allegadas probablemente las que menos tiraron en sus negros días de navaja tripera las damas Cospedal y Soraya, que se saben importantes en el futuro, la primera a lo mejor por proximidad geográfica tiene muchas papeletas para robar titulares a la hasta ahora única “lideresa” , Doña Esperanza, que apareció con vestido minifaldero y bolso “rosa poderío” acaparando más flashes que Vittorio y Luchino juntos. Doña Soraya lejos ya de aquella imagen en El Mundo donde aparecía en pose desmayada casi post-orgásmica y en deshabillé, que le valió algunas críticas, así que ahora en la recta final de su embarazo apareció más comedida , reservada para tareas venideras.
Amigos nuevos y ex, todos muy bien avenidos , Estebán, Pio, Gallardón, Rudí, Trillo ...
Y las estrellas invitadas, ahí en la primera fila , la esposa del ungido, la señora Botella, y él, el esperado D. Rodrigo Rato, el otro nombre que figuraba en aquella libretita azul hace ya muchos años ,preferido de bases y votantes , pero que por algún mecanismo de esa cabeza de melena setentera fue descartado en beneficio del líder actual.
Nadie recordó a los otrora imprescindibles amores de Mariano, Camps y Cascos que los problemas de amores traicionados y desavenencias de lucha de poder no son gratos en eventos tan magnificados, y al igual que en la boda de nuestra duquesa donde fueron obviadas las presencias del hijo díscolo y de la nuera mala, aquí a estos dos no se les mentó ni con el pensamiento, probablemente en espera de que los tiempos procesales del uno acaben con buen final y los votos posiblemente necesarios del actual jefe Asturiano no se encarezcan para el futuro.
Si había necesidad de voceros para poder narrar al mundo nacional e internacional las excelencias así que aparecieron Presidente y vicepresidente de la ONCE, representantes de otras organizaciones de la discapacidad, ONGs, representantes de autónomos y empresarios, 29 embajadores y 26 representantes diplomáticos , amén de 200 invitados a la recepción de la sociedad civil, en total en estos días casi un total de 3000 participantes. Cuando el viento es favorable, y los augurios te sonríen, simpatizantes, advenedizos ,y amigos que te rodean y esperan para llegar a buen puerto se multiplican por miles, como setas en Otoño.
Los asistentes se jalearon mutuamente, ensalzaron al que desean futuro Presidente y en un exceso de ardor guerrero le llamaron hasta guapo, que ya es ganas de llamar a D. Mariano.
En los dos eventos de la semana andaluza hubieron declaraciones, y deseos para el futuro , pues ya se sabe que en estas celebraciones se escenifica el amor y se proclaman los buenos deseos.
La de Alba volvió a demostrar al mundo su afición a enamorarse, declaró que había rogado al Cristo de los gitanos para que esta historia acabara en boda, a una edad en la que la mayoría de la gente ruega por una muerte digna, añadiendo que claro que estaba trastornada cuando empezó su noviazgo con Alfonso tal y como le decían, lo estaba, pero de amor. “ Ahora cuando pasee por mis casas o por Palacio no lo haré sola será mas fácil mantener la cabeza alta y la posición firme porque a mi lado estará otra vez un hombre bueno y cariñoso, un compañero”
Coincidirán conmigo en que no se podía esperar una declaración más gráfica de lo que la duquesa necesitaba y quería, no podía haberlo dicho más claro, y como siempre supo estar a la altura en imagen y en sonido.
Mariano también volvió a demostrar al mundo que lo sigue ,que las dudas que surgieron en cuanto fue elegido para su tarea no eran del todo infundadas, que solo ahora que los hados le sonríen se acallaron los rumores de fondo, volvió a apelar a la unidad, al esfuerzo al trabajo y al compañerismo , hablo mucho de crisis y del paro amarrándose a lo que sabe tiene preocupada a la ciudadanía, no fue capaz de articular ni una sola medida para decir como conseguirá cambiar esta tendencia , ni siquiera insinuó un atisbo de programa. Hizo muchos brindis al sol, eso sí y muchas declaraciones de intenciones , de esas que a todos les gusta oír porque sabe que su entregado auditorio necesitaba seguir insuflándose de confianza tras alguna que otra derrota, porque ahora que se esta empezando a sentir cómodo incluso entre los suyos no quiere cometer un error que de un respiro al contrario ni al adversario, que no siempre coinciden, y sobre todo porque fuera de ese entorno amable y convencido no interesa que trasciendan algunos mensajes, conocedor de que fuera de ese recinto no genera entusiasmo sino que ha empezado a ser tolerado por una ciudadanía desencantada y hastiada de una manera de gobernar que no ve otra salida que cambiar al conductor aunque siga sin gustarle ni el coche ni el camino. Sabe que no precisa esforzarse más , esperar , solo esperar, disfrutar de esta representación que le ha salido perfecta
De ambos eventos yo me quedo con la boda, porque la duquesa la ha celebrado contra viento y marea, porque no le ha importado volver a ponerse al mundo por montera, porque ha conseguido críticas pero también aplausos y vítores espontáneos, porque prefiero el triunfo del amor al del PP y porque ya sabéis que yo adoro a Cayetana.
Fabiola Rodriguez