Es tiempo de Semana Santa. De preparar la maleta para pasar unos días en la playa , en la montaña, o irte de procesiones y darte cuenta nada más salir que pese a llevar 15 días atenta a las previsiones de la meteorología no has conseguido acertar con tu equipaje..
Es tiempo de rollos fritos, de torrijas, de todos esos dulces tradicionales que parecen van perdiéndose en el tiempo pero que afortunadamente siempre vuelven porque aún queda alguien cerca de nosotros que recuerda la receta o que si no la recuerda la recupera para deleitarnos unos días., pocos, que con esto de tener la primavera encima no se puede una abandonar al relajo de los hidratos de carbono, al fin y al cabo las túnicas que todo lo tapan solo se llevan durante siete días y luego hay que volver al mundo ordinario ..
Es tiempo de mantillas , capirotes , de saetas, de lágrimas de emoción ante el Cristo o la Virgen venerada o de impotencia al no poder acompañar al Paso después de todo un año esperando al ver como se desploma el cielo en lluvia
Es tiempo de hacer renacer de nuevo la polémica entre defensores y detractores de los desfiles procesionales, reiniciar un debate que debería estar ya superado en una sociedad que puede disfrutar de lo uno o de lo otro sin dar explicaciones , pero que se enzarza con demasiada facilidad en la misma pelea.
Es tiempo también de admirar la magnífica imagineria que existe en España y que supone un Patrimonio artístico- cultural de primer orden al margen del sentido religioso que cada uno quiera darle.
Es tiempo de desconectar aunque sea pocos días de la rutina , de desayunar cada mañana con las noticias de crisis , de paro, de recesión.
Es tiempo de paradojas cuando en el mismo informativo te hablan de los datos económicos gravísimos que vive el país y acto seguido te explican que se esperan más de 8 millones de desplazamientos y un 80% de ocupación hotelera.
Es tiempo de Pasión que en estas fechas es sinónimo de sufrimiento, al que nos tienen sometidos los mercados, los euro burócratas, los tecnócratas, los politiquillos que padecemos , siempre defendiendo sus intereses electorales, nunca con sentido de estado, siempre demostrando no estar a la altura de una ciudadanía que hasta ahora se ha comportado con enorme responsabilidad.
Esta Semana Santa pinta más triste que sus predecesoras, a lo mejor es porque la lluvia tan necesaria por la que el país viene clamando tantos meses ha decidido caer ya desde el primer día para empezar a fastidiar al personal en los inicios de las celebraciones. La verdad es que parece que a España le hayan echado mal de ojo porque no levanta cabeza y hasta las cosas que necesita le van cayendo a destiempo.
Aprovechemos los días de asueto para descansar , reflexionar, relajarnos e incluso para rogar a los santos aquellos que sean creyentes para que nos echen una mano en este largo Vía crucis que nos espera , porque no parece verse en el horizonte cercano una pronta Resurrección.
Pues eso, que feliz Semana Santa....
Fabiola Rodriguez Tebar
