Algunas personas se
dicen “sensitivas” porque notan el “halo” o el “aura” de otros. Refieren presentir la desgracia sea personal o colectiva, y si bien es cierto que
a veces no son muy precisos en sus premoniciones también lo es que algunos de
sus testimonios desafían las leyes de lo
conocido.
Los estadounidenses que son lideres en tecnología pero que
tienen su lado arcaico son muy
dados a consultarles, lo vemos en
algunas películas donde incluso servicios del FBI acuden a ellos para asesorarse. Para unos,
videntes; para otros, charlatanes, lo seguro es que siglos atrás hubieran sido
quemados por brujos.
Nunca se me han dado bien las técnicas adivinatorias, no soy
buena ni con los acertijos, cuando se trata de elegir al azar entre dos
opciones suelo irme a la equivocada incapaz de intuir cualquier atisbo que me indique lo correcto.
No conozco ese don, es más dudo que haya quien pueda explicarlo con pruebas,
pero tengo una teoría, algunas de
nuestras capacidades se van desarrollando de una manera autónoma sin ser conscientes de ello ni nosotros mismos. No se trata de
nada paranormal ni esotérico más bien
es el trabajo que el tiempo va moldeando sobre un cúmulo de
experiencias. Ahí radica que quizás ese “don” este latente en algunas personas con una
cierta predisposición a desarrollarlo. ¡Vete tu a saber!
Cuando yo era una médica muy joven, de las que creían que todo lo que se aprende está en los libros,
desconfiaba de cualquier cosa que me decían
sobre intuiciones, auras, y halos.
Recuerdo conversaciones con algunos colegas, para mí
entonces mayores, que desde la experiencia de sus años de
práctica clínica relataban casos y cosas que yo entonces veía con un
cierto escepticismo. Uno de ellos, ya años jubilado, me comentaba la sensación
que tenía cuando al ver a algunos pacientes de repente un día notaba un cambio
en ellos, en su cara, en su aspecto, algo que le hacia pensar que le quedaba
poca vida, ojo clínico me decía una
intuición que se alimenta de formación y
experiencia, que no se da al azar.
Mucho tiempo ha pasado desde entonces, muchas consultas,
muchos casos clínicos, muchos pacientes, más experiencia y la sensación de
haber desarrollado esa extraña capacidad, la de notar en algunas caras en
algunos rasgos que algo ha cambiado. Un algo que no sabes definir pero que te
“bulle” en la cabeza en un determinado momento y que pese a tu formación
científica, el manejo de los datos, las exploraciones, las evidencias físicas
que no acompañan esa impresión no consigues quitártelo de encima.
Al principio intentaba apartarlo con la fuerza de la lógica, con el tiempo he
aprendido a tenerlo en cuenta en la medida que creo necesaria y por supuesto no
suelo ignorarlo. Si pesa mucho en mi valoración decido con la rapidez que
estimo precisa, si pesa menos estudio en un tiempo prudente mis sospechas..Lo
difícil para mí como me imagino para otros colegas es explicarlo, algunas veces
me han preguntado los médicos residentes ..
Y a este paciente ¿ por qué lo “ mandas”* o por qué lo citas
tan pronto? Al principio intentaba encontrar una respuesta que pudieran
entender rápidamente pero como no la hay siempre opto por lo que en ese momento
pienso …
Porque no me gusta..
Pero por qué? Insisten algunos, no hay nada anormal, nada
raro..
Lo sé, pero no me gusta
Luego , algunos los que intentan ir más allá en la formación
que la simple rotación rutinaria, suelen insistir y observar y cuando de nuevo
se produce algo que escapa a la valoración de datos y exploraciones , dicen …..¿Este
no te gusta?
No, no me gusta , porque tras más de 20 años pasando consulta cada día
, algo que no puedes explicar se desarrolla en tu capacidad de observar , algo
que no miden rayos ni analíticas, una sensación de que todo parece estar bien
pero algo se te escapa, algo que no ves pero ahí está, puedes llamarle práctica
, experiencia, puedes buscar en manuales sesudos donde te explican como esa
habilidad se desarrolla por unos mecanismos en los que en la tercera línea ya
te has perdido, puedes llamarlo como quieras..pero yo le doy la razón a mi viejo
colega, eso se llama Ojo clínico….
- “mandar a un paciente”….se refiere a derivarlo a Urgencias de un Hospital
Fabiola Rodriguez Tebar
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