Porque perteneces a esa generación que nunca tuvo las cosas fáciles pero supiste sobreponerte y tirar para adelante.
Porque formas parte de aquel grupo de mujeres a las que la moral de la época no dejó manifestarse en sus gustos y aspiraciones, teniendo que sacrificar muchas veces sus ilusiones y ocultar su mucha inteligencia detrás de hombres no siempre más capaces.
Porque te recuerdo siempre trabajando dentro y fuera de la casa en una época en la que nadie hablaba de la Mujer trabajadora.
Porque aunque me imagino estarías cansada siempre sacabas tiempo para cambiar cortinas, decorar faldas de mesa, arreglar colchas y poner la casa tan bonita que hubiera podido ser portada de una revista de decoración.
Porque con una aguja y tijeras en la mano no tenías rival y conseguiste que no hubiera crios mejor vestidos que nosotros.
Porque hiciste de nuestra casa un lugar donde vecinas, familiares, amigos siempre fueron bien recibidos y eran habituales tardes enteras de costura y corrillos.
Porque siempre fuiste generosa y no te importó disfrutar lo que tenías con la gente que te rodeaba.
Porque nunca nos faltó de nada cuando había poco y cuando vinieron tiempos buenos no dejaste que se nos fuera la pinza.
Porque siempre nos supiste transmitir el valor de la familia.
Porque has sabido adaptarte a los tiempos que te han tocado vivir y lidiar con cosas que no te han sido fáciles sin perder nunca la compostura.
Porque siempre me decía todo el mundo que de joven eras muy guapa, y ahora de mayor eres una belleza.
Porque solo se puede ser bella por fuera cuando se es buena por dentro.
Porque hoy es el día de la Madre y es un buen momento para decírtelo...
Y porque te quiero.
Fabiola Rodriguez
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